Pie Diabético

Según la Organización Mundial de la Salud la diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. El efecto de presentar diabetes no controlada es la hiperglucemia mantenida (aumento de azúcar en la sangre).

Debemos de tener claro que todos los diabéticos tienen pies, pero no todos los diabéticos presentan un pie diabético. Pero si un paciente diabético lleva un mal control glucémico, una vida no sana, un mal calzado y unos hábitos de cuidado del pie inadecuados, el paciente presentará un pie de riesgo llegando a producir lo que se conoce como la patología Pie Diabético que suele caracterizarse por la pérdida de sensibilidad, pérdida de tejido y dificultad en la revascularización y recuperación de los tejidos con la aparición de úlceras.

El pie diabético provoca una disminución de la vascularización periférica, lo que disminuye el aporte sanguíneo y dificulta la recuperación de los tejidos. Pero no por ser diabético cualquier herida tiene una mala curación, todo depende de los cuidados y respeto del paciente y de la atención profesional que reciba.

CONSEJOS:

Calzado

  1. Los zapatos deben de llevarse con calcetines, ya que evitan que el pie se deslice y lo protegen de roces.
  2. Los calcetines deben ser de fibras naturales (algodón, lino o lana) sin costuras y que no aprieten.
  3. Las mujeres que usen medias, no deben ser cortas, ni tener gomas o ligas y deben llevarse con las costuras hacia fuera.
  4. La mejor hora para comprarse un zapato es el final del día, ya que el pie está más dilatado.
  5. A la hora de comprar un calzado, este no debe apretar ni estar muy suelto.
  6. La anchura interna del calzado debe ser igual a ancho del pie, sin que comprima los dedos.
  7. El calzado debe ser de piel flexible y suela gruesa que no permita un movimiento excesivo y que aísle el pie del suelo. Evitar calzado tipo “24 horas”.
  8. Es recomendable que se adapte con cordones o velcro y que no tenga costuras en el interior.
  9. Es muy importante revisar el interior del calzado con la mano antes de ponérselo para detectar cualquier cuerpo extraño que pueda lesionar su piel.

Hábitos higiénicos:

  1. Asegúrese de que la temperatura del agua no es excesiva.
  2. Utilizar jabón neutro para no dañar la piel.
  3. Secar cuidadosamente el pie, incluyendo entre los dedos.
  4. Utilizar cremas hidratantes diariamente únicamente por la noche y sin aplicarlo entre los dedos.
  5. No usar callicidas, están hechos con ácidos que queman la piel y producen heridas.
  6. No utilizar cuchillas ni objetos cortantes para quitarse las durezas. Esta función la realiza el PODOLOGO.
  7. El corte de uñas debe ser recto y con alicates, en caso de dificultad acudir al podólogo.
  8. Eliminar los picos de las uñas con una lima de cartón, nunca metálica.
  9. No andar descalzo en casa, en piscinas y en playas. Ya que ha riesgo de dañarse el pie.

En Clínica Trotula estamos especializados en salud femenina y nuestras profesionales están comprometidas en dar la mejor atención.

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